La moda se adapta continuamente a los cambios que se producen en la sociedad en la que vivimos. Con la crisis financiera, el minimalismo de los 90 ha ocupado un puesto destacado en las pasarelas celebradas en estos últimos meses. Líneas rectas, cortes sencillos, ausencia de abalorios, todo acorde a los tiempos que atravesamos. Los básicos y las prendas de fondo de armario también se han puesto de moda: camisa blanca, chaqueta negra, vaqueros rotos y desgastados. Todo ello para mantener los bolsillos llenos y no derrochar ni consumir de manera descontrolada en una época en la que el medio ambiente y la sostenibilidad son lo más. Fiel a todo ello, vuelve el vintage, que no es ni más ni menos que vestir con prendas antiguas, de otras temporadas, nuevas o de segunda mano. Buscar en los baúles de nuestros antepasados, recorrer los outlets de las marcas que adoramos, y comprar en los Flea Markets, mercadillos de segunda mano o las famosas pulgas, se ha convertido en un hábito a contagiar entre las masas.
Madrugar un domingo, pasear bajo el sol, entre centenares de personas de estilos dispares y razas variadas, y comprar sin la mala conciencia como sombra, son las virtudes que ofertan este tipo de mercadillos. El gasto es mínimo, las prendas son auténticas maravillas, pero eso sí, hay que mirar mucho y buscar. Sí, dedicarle tiempo y echarle muchas horas. En estos mercados hay de todo: cosas insignificantes, diseño, basura, gangas, exclusividad, harapos o auténticos tesoros con miles de años a cuestas. Hay quien además, opta por ser el que se sienta al otro lado del mostrador, y decide un día vender todo aquello que está de más o porqué no, intercambiarlo en una reunión del trueque con amigos entre unos cafés con magdalenas. Lo vintage es cool y los mercadillos también. Antes, nos avergonzábamos de acudir a estos lugares a comprar. Ahora, eres el más fashion si lo gritas a boca grande y además contribuyes a causas solidarias como el medio ambiente.
Mercadillo de La Nucía
Cada domingo por la mañana, a las fueras de La Nucía , decenas de puestos de antigüedades colapsan una zona industrial a donde acuden miles de personas a comprar y buscar caprichos difíciles de encontrar en cualquier centro comercial. Abundan los puestos familiares, no profesionales. Destacan los muebles, los sellos, los libros, la ropa y los aparatos antiguos.
-Quién va: apasionados de las antigüedades, muchos turistas y sobre todo ingleses y alemanes.
Mercadillo de antigüedades de Xaló
En un paraje natural de lo más apetecible, con la montaña a un lado, los campos de vid a otro y la brisa del mar que se acerca desde Benissa, se instala este mercadillo cada fin de semana, a lomos del río que atraviesa la localidad. Aquí vienen los auténticos profesionales de la venta de antigüedades. También se pueden encontrar: vinilos, joyas, relojes de antaño y cosas nuevas. Cuanto más antiguo es un objeto, más elevado es su precio. Frente al mercadillo existen bares de comida típica inglesa y alemana, bodegas donde saborear el vino de casa y alguna que otra tienda de antigüedades donde los precios se alzan de manera considerable, aunque también las cosas están mejor conservadas.
-Quién va: Turistas de toda la provincia
Mercadillo de segunda mano de Catral
Centenares de puestos de acumulan bajo un paisaje sahariano y desértico. Llegar a este mercadillo es como si cruzaras el Mediterráneo y amanecieras en tierras marroquís. Tiene un encanto diferente y peculiar. Abundan los puestos de chatarra entre los que de vez en cuando encuentras auténticas delicias.
-Quién va: Gente de los alrededores de Catral. Todavía no es muy conocido. Lleva abierto alrededor de un mes.
Mercadillo San Miguel De Salinas
-Quién va: ingleses y alemanes sobre todo, a vender y comprar.
Kate Moss, Alexa Chung, Stella Tennant, Drew Barrimore, Jude Law son algunas de las muchas celebrities que recorren el mundo para asistir a los mejores mercadillos de antigüedades. Combinan prendas de alto valor adquisitivo y de firmas de lujo con otras de mercadillos que encuentran a 1 o 5 euros. Chelsea Flea Market en Nueva York, Le Marché Aux Puces en París, Portobello en Londres, Garment District en los Angeles, o Porta Portese en Roma, son algunos de los mercadillos más grandes e importantes del planeta. En ellos se pueden encontrar prendas o utensilios centenarios y ropa de firmas como Prada, Yves Saint Laurent, Versace, etc. También existen prendas nuevas pero de temporadas pasadas. En España, son conocidas las famosas boutiques de segunda mano de Riera Baixa en Barcelona, el mercado de Las Glorias también en la capital catalana o El Rastro de Madrid. Este último ya no es lo que era y en la actualidad, son escasos los puestos de segunda mano o vintage.
Tory Spelling con su marido en un mercadillo
Kate Moss
Texto: Amanda Moya


















