martes, 23 de febrero de 2010

Hermanas Arden


Comienza el parto. El acto del nacimiento, que es lento, complicado y difícil. Hacer fuerzas, adecuar la respiración y la postura del cuerpo y gritar con todas tus ganas hasta que se te salgan las venas del cuello, la cara se enrojezca y los músculos se tensen y contraigan con toda la rabia contenida. La criatura ha permanecido en reposo, protegida de cualquier estímulo del exterior que pudiera provocar en ella cualquier cambio, y ansía salir al mundo y pelear, romper con todo, luchar, dar ostias y recibirlas también. Pero más de lo primero. Ahora ha llegado el momento de hacer fuerzas y vomitar lo que llevamos en nuestro interior. Hermanas Arden busca un hueco. Lucha por ver finalmente la luz. Intenta salir del agujero donde ha estado durmiendo, aislado de cualquier contacto social, desconocido y temido. Tras años de parálisis, generado por el terror a dar un paso mal dado y hacer camino, quiere ocupar un sitio, a pesar de los dolores de cabeza que ello conlleva. Comienza una nueva etapa de cambios y acciones físicas (no mentales). Este nuevo ser quiere construir un sendero largo, muy largo, con flores y árboles variados (procedentes de cualquier universo o mundo particular), con piedras, arbustos, arena, múltiples detalles que recreen un mundo real y ficticio donde tiene cabida todo, sin limitaciones.

Hermanas Arden es una nueva visión y percepción del mundo a través de la moda, aceptando la superficialidad que ello conlleva pero también todo lo demás. Probar y hacerlo tuyo: la transgresión, lo aburrido, divertido, transparente, simple, inteligente, complicado, material, artificial, ficticio, basura, cutre, hortera, elegancia, y todo lo que queda.



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