Vestido de Zara sin estrenar. Nuestra clienta no se siente cómoda con esta prenda porque es una talla de más y el corte del modelo (mangas japonesas con cintura fruncida) le acentúa aquellas partes de su cuerpo más prominentes (hombros y espalda anchos).
ANTES
Talla 44 y cintura fruncida por medio de un cordón.
Delantero con cordón que frunce la cintura.
Espalda.
DESPUÉS
Vestido camisero recto, talla 42. Ahora ha desaparecido el cordón que fruncía la cintura. Si la clienta decide en alguna ocasión ceñir su cintura, lo hará con un cinturón o cualquier otro accesorio. Pero ya se trata de algo opcional y no obligatorio.
Interior del vestido. La tira negra elimina los agujeros por donde pasaba el cordón inicial.
Con un cinturón, si la clienta desea cambiar de look con la misma prenda.
La clienta con su nuevo vestido transformado por Hermanas Arden.








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